La malaquita con su verde esperanza lleno de historia

La malaquita es una preciosa gema que podemos encontrarla en diferentes tonalidades de verde haciendo juego con bandas negras de carbonato de cobre oxidado en color verde intenso.

Su nombre proviene del vocablo griego Mala’khé, que significa «el color de la malva», pues el verde brillante de este mineral de cobre es parecido a las hojas de la malva.

A medida que el nombre pasó del griego al francés antiguo, se convirtió en «melochite» y cuando se paso del francés al inglés medio, su nombre cambio a «malachite», que es nombre que seguimos usando hoy en día.

Las piedras verdes se asocian con el color de la naturaleza por lo que su energía es muy potente. Representan el surgimiento constante de la vida.

En las minas rusas de los Urales, (actualmente ya están cerradas) en la población de Gumedhevsk se llegaron a encontrar piezas con pesos de hasta 50 toneladas.

Otros yacimientos importantes sobre todo se encuentran en Zimbabue ,Namibia también en Chile Francia y Rumanía y en España , donde los principales yacimientos se encuentran en Gerona, Asturias, Santander y Huesca

Origen

La malaquita sobre todo se forma en zonas donde la tierra posea mucho cobre, es una mineral semi duro y frágil por lo que adquirir una pieza de malaquita suele tener un precio elevado debido a la fragilidad que tiene a la hora de manipularlo.

Historia de la malaquita

De sobras es conocido que en el antiguo Egipto las mujeres utilizaban la piedra de lapislázuli que molían hasta dejarla en un polvo fino para decorar sus ojos en un azul intenso, pero también usaban el polvo de malaquita para obtener el color verde.

La moda de aquella época era la de perfilarse con una linea ancha de color verde, azul o negra dibujado sobre el párpado inferior.

Los griegos y los romanos también usaban esta piedra no solo como objetos ornamentales sino también como amuletos de protección.

Solían atar a los vientres de las mujeres embarazadas lazos alrededor de su vientre con una piedra de malaquita, ellos consideraban que esta piedra tenía el poder de controlar los vómitos y los mareos y hacían que la mujer pudiera tener un parto menos doloroso

En la antigüedad los gobernantes sirios se hicieron incrustar piezas de malaquita en sus pectorales igual que los traje los sacerdotes las llevaban en sus cetros.

Los generales griegos también lucían brazaletes y sortijas con malaquita antes de entrar en los campos de batalla ellos creían que esta gema les iba a inspirar en las estrategias más idóneas para ganar la batalla.

Según la tradición árabe la malaquita tiene el poder talismánico de otorgar el don de la persuasión para allanar obstáculos.

 

Usos de la malaquita

Entre las propiedades que se le atribuyen a la malaquita es la de ahuyentar las pesadillas, y propiciar un sueño relajante y reparador.

A nivel terapéutico se usa durante espacios de tiempo prolongados cuando se esté pasando por un momento delicado.

También habría que probar si es cierta la creencia de que como atrae calma y equilibrio emocional es perfecta para colocarla debajo de la almohada para ayudarnos a interpretar los sueños así como a tener un sueño reparador.

Limpieza

Lo ideal es utilizar incienso de sándalo y pasar el humo por ella siete veces después habría que dejarla al sol, hay que intentar no ponerla en agua y sal pues puede perder su brillo.

Como a todas las gemas a las que se le atribuye propiedades calmantes y que nos ayudan a elevar nuestra energía, es ideal llevar esta gema en forma de colgante alrededor de nuestro cuello, a la altura del corazón.

Como ya hemos explicado en otras ocasiones existen las gemas talladas, las drustas y piezas en bruto; que tienen intactos todo su poder, con lo cual nos podrían servir para ponerla en una estancia de la casa, así como llevarlas a modo de sortija, pulsera o como canto rodado entre nuestra ropa.

¿Habías oido hablar de esta gema y sus propiedades?

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