Diferencias entre una experiencia formativa y un curso

Seguramente te has topado con términos como: experiencia formativa, formación o curso. Aunque son términos que solemos considerar que es lo mismo, pero:

¡Adivina!

 No tienen nada que ver uno con el otro.

Y lo más probable es que te preguntes: “¿pero ¿cómo que no es un curso si ofrece que yo pueda aprender sobre afiliación profesional y muchas otras cosas sobre el mundo digital?”.

Pues la verdad es que hay ciertas diferencias entre un curso y una formación que hacen que la experiencia formativa no sea igual para ambas opciones.

Apuntarte a un curso no será lo mismo que animarte a vivir una experiencia formativa.

El viaje de conocimiento que recorres en un curso es muy limitado en comparación a cuando hablamos de una experiencia formativa.

En los cursos muchas veces tenemos que admitir que la “solución” de aprendizaje que ofrecen es que aprendas más que asimilar los conocimientos y tener la oportunidad de ponerlos en práctica.

Para diversos cursos el contenido suele ser muy genérico.

¿Y qué obtienes de tomar unas clases que te enseñen lo mismo que otro y que no te permita explorar el potencial de lo que estás aprendiendo?

Puedes tomar un curso y al final haber memorizado parte de lo que viste… ¿Pero en verdad has asimilado todo lo que te enseñaron?

¿Te considerarías preparado para poner en marcha todo lo visto sin más?

Si el curso ha sido tan parecido a otros lo más probable es que la respuesta a estas preguntas sea un “no” lleno de desánimo.

Además, en la mayoría de los cursos el aprendizaje no está enfocado en un nivel que permita un desarrollo más profesional para que trabajes en tus habilidades y explotes su potencial al máximo.

Aunque en una experiencia formativa las cosas cambian un poco, ya que te permite que compatibilices tu formación personal, social y profesional.

Este tipo de formaciones permiten que aprendas ciertos conocimientos que te interesan, con el fin de que puedas desarrollar habilidades que mejoren la calidad de tu trabajo.

Sin embargo, la diferencia está en que el aprendizaje no se limita a que aprendas de forma genérica lo mismo que enseñan numerosos cursos y en los que el único objetivo es aprobar.

Pero limitarte a aprobar no será el único objetivo, ya que será un verdadero viaje de formación en el que podrás lograr explorar todo el potencial para conseguir tu independencia económica.

El enfoque de una experiencia formativa es que aprendas y que mientras vives la experiencia mejores tus habilidades y explotes todo tu potencial como persona y como profesional.

Cada día aparecen nuevas experiencias formativas online.

La experiencia formativa permite poner en práctica lo aprendido

En los cursos necesitas completarlos para luego al final demostrar todo lo que has aprendido.

Pero en una experiencia formativa las cosas no son iguales.

En una formación puedes poner en práctica lo que vayas aprendiendo desde la primera clase.

El punto es que no tengas que esperar a finalizar la formación para empezar a implementar estrategias de conversión y conseguir tu objetivo.

Esto es una ventaja porque a medida que avances serás capaz ubicar las fortalezas de tus habilidades.  Descubres que hacer para aprovechar al máximo tu potencial para mejorar tu calidad de vida.

En la experiencia formativa cuentas con apoyo de diversas herramientas de aprendizaje

Nada hace más enriquecedora una experiencia formativa que contar con acceso a herramientas que faciliten el aprendizaje y te ayuden a salir de dudas, si te surge alguna duda.

Por lo general, estas formaciones cuentan con plataformas de soporte o grupos en canales como Whatsapp para responder cualquier duda o inquietud que tengan sus participantes.

En estos grupos podrás debatir tus dudas con otros participantes para que empieces a implementar lo aprendido.

Es una excelente forma para que los participantes se enriquezcan mutuamente sobre su experiencia durante toda la formación.

Dinámicas para salir de la zona de confort

experiencia formativa
La interacción es parte importante de las experiencias formativas.

La zona de confort es uno de los sitios más peligrosos donde puedes quedarte.

Está bien sentirte cómodo con lo que haces, ¿pero de verdad no quisieras aprender algo nuevo?

¿Qué dices de mejorar tus habilidades para encaminarte hacia la obtención de beneficios que impulsen tu vida?

Cuando alguien toma un curso muchas veces piensa que con aprender algo nuevo es suficiente.

Lo que en verdad te permitirá dejar la zona de confort atrás y abandonar cualquier temor por avanzar es trabajar para superar cualquier barrera que se encuentre en tu camino.

Las dinámicas de la experiencia formativa se enfocan en mucho más que darte la oportunidad de aprender.

El objetivo es que obtengas conocimientos, y descubrir como superar tus miedos y al finalizar este viaje te sentirás capaz de trabajar en cualquier proyecto que te propongas.

Las experiencias formativas son una opción que recoge cada vez más fuerza dentro de un mundo digital, donde numerosas personas buscan la oportunidad de independencia económica y un aprendizaje a largo plazo que actualice sus capacidades profesionales.

¿Entonces qué piensas que te conviene más? ¿Un curso o una experiencia formativa?

Si buscas conocimientos un curso puede ser una opción.

Pero si lo que estás buscando es un viaje de aprendizaje para explotar toda tu capacidad en lo profesional y personal, entonces ya tienes la respuesta del tipo de formación que necesitas.

Cuéntanos sobre tus experiencias de aprendizaje en los comentarios.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. elodi

    Gracias por el articulo, me ha parecido muy interesante.

    1. Nour

      Muy amable Elodi, intento crear artículos con temáticas actuales, espero que disfrutes con cada uno de ellos.

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