¿Cómo influyen el placer y el dolor en tu marketing?

¿Cómo influye el placer y dolor en el marketing para conectar con los clientes?

¿De qué manera nuestras emociones más profundas se conectan con el marketing?

El marketing se ha convertido en mucho más que estrategias para conectar con los clientes y promocionar  nuestros productos o servicios.

Al igual que la vida misma, ha evolucionado, así las experiencias y emociones han dado paso al marketing emocional. Una experiencia donde las emociones y sentimientos son el corazón de nuestra marca.

El punto de partida del marketing experiencial o emocional nos ayuda a establecer una conexión profunda con las emociones de nuestros clientes.

Para conectar con estas emociones antes debemos comprenderlas. Saber de qué manera podemos trabajar con ellas. Entender que como influye el placer y el dolor en sus vidas.

el placer

Existe una delgada línea entre las emociones…

Siempre debemos entender que al igual que hay una emoción positiva también nos encontraremos con su lado negativo.

El flujo del marketing emocional se basa en la dualidad entre extremos. Emociones positivas y emociones negativas. 

La esperanza y el miedo. El amor y el odio.  El placer y el dolor…

¿Cuántas veces no hemos experimentado los extremos de cada una de estas emociones? ¿Qué te impulsan a realizar?

La intensidad de estos sentimientos es una de las claves de este marketing que aunque no se vea puede sentirse.

Dualidades que nos conectan con el marketing emocional

El placer y el dolor son una de las dualidades que más conectan con el marketing emocional y las experiencias que generan en cada una de las personas. ¿Y sabes por qué?

Seguramente en más de una ocasión has sentido el placer que te despierta el ir de un día de  compras. ¿Pero sabes qué hay detrás de ese placer?

Yo también sentía curiosidad por este tema y en especial en conocer la razón por la que las emociones influyen en nuestros comportamientos cuando somos clientes.

Descubrí que cada vez que compramos algo nuestro cerebro libera dopamina por todo nuestro organismo.

¿Recuerdas esa emoción que sentiste la última vez que compraste esos zapatos que tanto deseabas en una oferta espectacular?

¡De seguro que lo has recordado!

¿Y qué dices del dolor que estalló en ti luego de darte cuenta de todo el dinero que has gastado?

Claro que no me refiero a un dolor físico, pero sí lo  percibes de la misma manera como si te hubieran dañado físicamente porque en el cerebro se activan las áreas del dolor.

Sigue la conexión del placer-dolor

Es justamente todo este placer-dolor lo que conecta con las emociones más profundas de tu cliente.

Por ello de la manera cómo te dirijas al cliente desde el primer instante determina si la conexión que has intentado crear puede transformarse en una venta.

Tienes que verlo de esta manera, ¿cómo reaccionas cuando cliente cuando estás en el proceso de compra? ¿Buscas el placer y evitas el dolor?

Piensa en que al momento de crear una oferta atractiva, antes debes conocer qué es lo estás causando en tu cliente: ¿le estás dando una dosis de placer o un atajo para huir del dolor?

Tanto el placer como el dolor tienen un poder increíble. Y de la respuesta a esta pregunta nacerá una estrategia de marketing comunicacional más empática y atractiva.

La posibilidad de conectar de una forma más directa e impactar en lo emocional será fundamental para decidirte por el placer que aporta tu oferta, o por el dolor y todo el sufrimiento que es capaz de evitar.

El marketing que persigue el placer

 ¿Cómo es el marketing que persigue el placer?

He mencionado el placer que nos da comprar, ¿pero cómo aplicar esto en una estrategia emocional?

El placer de consumirlo” es la respuesta.

¿Por qué consumes un producto? ¿Por qué te decides por comprar regalos? ¿Por qué anhelas relajarte todo un día en un spa y consentirte con un autoregalo? ¿Qué te impulsa a decidirte por ese viaje que te dice que definitivamente “te lo mereces”?

¿Te has dado cuenta de lo que todos estos productos y servicios tienen en común?

¡Todos conectan con el disfrute y te dicen que “te mereces” adquirirlos!

Persiguiendo la meta de evitar el dolor en el marketing

¿A quién le gusta sentir dolor?

Todos queremos evitar el dolor y te aseguro que tu cliente no es la excepción.

¿Pero, cómo el marketing puede perseguir el objetivo de evitar el dolor?

Algunos de los ejemplos más claros es cuando buscas una opción de un producto o servicio que te ayude a no seguir perdiendo dinero, como sucedería si escoges otras alternativas. Perder dinero siempre duele… y mucho.

Puedes pensar lo que significa en esta era tecnológica quedarse varado si tienes una web.

El estancamiento tecnológico es ir hacia atrás y eso también duele.

¿Qué piensas de la salud? La salud puede causar dolor. Un ejemplo de esto es esa dieta que has iniciado en más de una ocasión y que nunca has terminado… Duele en tu autoestima y duele en tu salud.

El sentimiento de culpa te puede causar dolor.
Disfrutar con tus hijos te da placer.

Cualquier producto o servicios pueden conectar con las dos caras de la emoción “positiva-negativa”.

Pero no olvides que debes ser coherente con la manera en la que comunicas tu mensaje. Para ello tienes que entender cuál es la naturaleza emocional de tus clientes, del producto y de tu oferta.

Comprender su naturaleza emocional será la base para conectar con alguna de estas emociones y ayudar a tu cliente a buscar el placer que anhela o evitar el dolor del que huye a diario.

¿Y qué piensas?

¿Qué emoción crees que puede conectar más directamente con tu cliente?

Si tienes alguna duda dispara tu emoción en una pregunta.

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